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La angustia y el dolor, el placer y la muerte no son más que un proceso para existir".
"¿Qué sería de mí sin lo absurdo y lo fugaz?"

21 diciembre, 2008

El Crystal Palace y la exposición Universal de 1851

Este es un trabajo que hice para historia contemporanea... mirando hacia atras, creo que no esta muy bueno.... XD pero ilustra bastante...



La era Victoriana

El largo reinado de Victoria I, reina de Gran Bretaña e Irlanda (1837-1901) y emperatriz de la India (1876-1901), ha pasado a ser conocido como era victoriana, el reinado se convirtió en símbolo de la consolidación del Imperio Británico, siendo testigo del ascenso de la clase media y caracterizándose con una moralidad profundamente conservadora y un intenso nacionalismo.
Victoria nació en el palacio de Kensington en Londres el 24 de mayo de 1819, a los 18 años fue coronada reina de Gran Bretaña e Irlanda, desarrolló un gran interés por las tareas de gobierno desde el comienzo de su reinado.
Victoria I contrajo matrimonio en 1840 con su primo, Alberto de Sajonia-Coburgo-Gotha, y todo parece indicar que a pesar de que se trataba de un matrimonio de Estado, ambos cónyuges se enamoraron y mantuvieron un matrimonio estable y ejemplar.


El Imperialismo Británico

El Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda fue mucho más que el espacio comprendido por las Islas Británicas. Fue la cabeza de un vasto imperio colonial. La existencia de las colonias incidió en múltiples aspectos de la vida británica pero sobre todo resultó determinante en la configuración de la política exterior, esencialmente destinada a mantener e incrementar la herencia colonial.
Durante todo el siglo XIX la flota de guerra fue esencial para la seguridad del Reino Unido[1] y el mantenimiento de su Imperio, aunque no absorbió tantos hombres y recursos como el ejército[2]. La superioridad marítima heredada de las guerras napoleónicas pudo mantenerse durante más de medio siglo sin excesivos problemas, pese a episódicas amenazas francesas.
En el siglo transcurrido entre la finalización de las Guerras napoleónicas (1815) y el inicio de la Primera Guerra Mundial (1914) el Imperio británico no cesó de expandirse, hacia 1870 se produce la continuidad de un imperialismo caracterizado por la adhesión al libre comercio y la existencia de un imperialismo informal que enmascaró el crecimiento del dominio colonial británico en las décadas anteriores a 1870. El Reino Unido poseía un vasto imperio cuando los demás países, si exceptuamos las viejas potencias coloniales de la Península Ibérica y Holanda, tenían escasos territorios fuera de sus metrópolis. Los núcleos más importantes de este imperio se sitúan en India y Canadá y, secundariamente, en Australia, las Antillas y la costa del golfo de Guinea. El imperio se había beneficiado de las adquisiciones estratégicas obtenidas durante las guerras napoleónicas a expensas de Holanda, Francia y España.
Durante toda la época victoriana la India fue la más importante colonia británica, “La joya de la corona”, aunque los antiguos territorios bajo la administración de la Compañía de las Indias Orientales no fueron controlados directamente por el estado británico hasta 1858, tras la rebelión de 1857. La proclamación de Victoria como emperatriz de la India (1876) fue el reconocimiento de la posición clave de esta colonia.
En las últimas décadas del siglo XIX las diversas potencias industriales pugnaron por adquirir colonias. El elemento más destacado de esta carrera imperial fue el reparto de África. El Reino Unido, que ya disponía de un extenso imperio, participó en este reparto, de forma que al término de la época victoriana sus colonias se habían ampliado considerablemente. Cuando el reparto de África estaba prácticamente cerrado, el Reino Unido, consiguió afianzar sus posesiones en el Norte (valle del Nilo) y sur (Sudáfrica) del continente, la fuerte implantación británica en África se realiza sin olvidar la adquisición de enclaves estratégicos en otros continentes, como Chipre o las islas Fidji, y la creación de una defensa territorial en torno a la India para prevenirse de las pretensiones rusas o francesas. La amplitud de las conquistas demuestra que también el Reino Unido estuvo inmerso en estos años en un importante esfuerzo imperialista.
A partir de 1870 se modifican las circunstancias económicas, sociales y políticas que rodean la expansión imperial. En el terreno económico, la desaceleración del crecimiento y el aumento del proteccionismo hacen de la búsqueda y control de nuevos mercados un objetivo prioritario. El aumento de las inversiones también conlleva la necesidad de un mayor control de las áreas en las que se invierte. Pero una explicación en términos básicamente económicos del Imperialismo resulta inapropiada: pese al estrechamiento de los vínculos económicos entre metrópoli y colonias, los flujos comerciales se siguen realizando en mayor medida con otras áreas y las inversiones se siguen situando mayoritariamente en territorios distintos de los del Imperio.
Dos de las principales áreas de expansión colonial británica en la era del imperialismo fueron el valle del Nilo[3] y el extremo meridional de Africa[4]. Ambos casos son un ejemplo de la variedad de influencias que impulsaron la expansión imperial
La política exterior británica a lo largo de toda la época victoriana giró en torno a tres objetivos básicos: evitar la aparición de un poder dominante en el continente europeo, mantener la posesión de la India y disponer de la supremacía de los mares y con ella el control de las rutas comerciales. Estos objetivos se consiguieron sin tener que participar en graves conflictos militares hasta la Guerra de Crimea[5]. El Reino Unido pudo permitirse hasta entonces, no inmiscuirse en la política europea excepto para defender los intereses británicos en nombre de las libertades.
En el último tercio del siglo XIX los Conservadores fueron quienes defendieron una política de mayor implicación británica en el escenario político internacional y, sobre todo, de expansión imperial, en unas condiciones más difíciles, debido a los efectos desestabilizadores de la aparición de Alemania y de la rivalidad entre potencias coloniales. Disraeli[6] primero y después Chamberlain[7] son los mayores exponentes de la posición conservadora en esta materia.


Revolución Industrial

Se puede describir como un proceso de evolución que conduce a una sociedad desde una economía agrícola tradicional hasta otra caracterizada por procesos de producción mecanizados para fabricar bienes a gran escala
La primera Revolución Industrial que tuvo lugar en el Reino Unido a finales del siglo XVIII; supuso una profunda transformación en la economía y sociedad británicas. Los cambios más inmediatos se produjeron en los procesos de producción: qué, cómo y dónde se producía. El trabajo se trasladó de la fabricación de productos primarios a la de bienes manufacturados y servicios. El número de productos manufacturados creció de forma espectacular gracias al aumento de la eficacia técnica. En parte, el crecimiento de la productividad se produjo por la aplicación sistemática de nuevos conocimientos tecnológicos y gracias a una mayor experiencia productiva, que también favoreció la creación de grandes empresas en unas áreas geográficas reducidas. Así, la Revolución Industrial tuvo como consecuencia una mayor urbanización y, por tanto, procesos migratorios desde las zonas rurales a las zonas urbanas.
Gran Bretaña, se convirtió durante mucho tiempo en el primer productor de bienes industriales del mundo. Durante gran parte del siglo XVIII Londres fue el centro de una compleja red comercial internacional que constituía la base de un creciente comercio exportador fomentado por la industrialización. Los mercados de exportación proporcionaban una salida para los productos textiles y de otras industrias (como la siderurgia), cuya producción aumentaba rápidamente gracias a la aplicación de nuevas tecnologías. Los datos disponibles sugieren que la tasa de crecimiento de las exportaciones británicas se incrementaron de forma considerable a partir de la década de 1780. La orientación exportadora y el aumento de la actividad comercial favorecieron aún más el desarrollo de la economía: los ingresos derivados de las exportaciones permitían a los productores británicos importar materias primas para crear productos industriales; los comerciantes que exportaban bienes adquirieron una importante experiencia que favoreció el crecimiento del comercio interior. Los beneficios generados por ese desarrollo comercial fueron invertidos en nuevas empresas, principalmente en mejora de la tecnología y de la maquinaria, aumentando de nuevo la productividad, favoreciendo la dinámica del proceso[8].
Al principio, la industria británica no tenía competidores. Cuando se empezaron a industrializar otros países tuvieron que enfrentarse a la ventaja acumulada por Gran Bretaña, pero también pudieron aprovecharse de su experiencia. En cada caso, el éxito del proceso industrializado dependía del desarrollo de nuevos métodos de producción, pero también de la modificación de las técnicas utilizadas para adaptarlas a las condiciones imperantes en cada país y de la propia legislación vigente, que favoreciera la implantación de maquinaria barata gracias a una disminución de los aranceles, lo que, en ocasiones, podría perjudicar a otros sectores sociales, como los campesinos, que veían cómo sus productos debían competir con otros más baratos
Durante el siglo XIX, las transformaciones industriales que habían surgido en Inglaterra hicieron su aparición en Europa continental, y finalmente en los Estados Unidos[9]. Luego, país tras país, continente tras continente, se fueron uniendo al moderno mundo industrial.
Aunque la intervención pública para favorecer la industrialización fue importante en el caso británico, el papel del Estado fue mucho mayor en el caso alemán, ruso, japonés y en casi todos los países industrializados durante el siglo XX.

Como consecuencias principales de la revolución industrial, podemos mencionar:

Sociales
La ya citada concentración de grandes masas de obreros o trabajadores de la industria en las ciudades modernas y el progreso de los antiguos sistemas de producción, aumentó, por una parte la importancia de la burguesía, que era ya considerable después de las revoluciones liberales del siglo XIX; pero también hizo crecer extraordinariamente a la clase obrera, la cual en un principio fue explotada sin consideración alguna por los capitalistas dueños de las fábricas apoyados a su vez por los gobiernos.
La explotación de los obreros en las fábricas originó un nuevo tipo de lucha; las huelga, las asociaciones de obreros o sindicatos; utilizaron la huelga como elemento de presión para lograr aumentos saláriales, reducción de la jornada de trabajada de trabajo de 12 y 16 horas a 8, así como para obtener otras ventajas que mitigaran su dura labor. La clase de los capitalistas industriales en formación, por entonces sólo soñaba en fundirse con la nobleza y lograr sus privilegios mientras importantes sectores de la población industrial estaban mal pagados, mal alimentados y peor albergados, devorados por la fiebre de las fábricas.
A partir de 1785, se inician las huelgas acompañadas de violencias contra las máquinas y contra las personas; se exigió del Parlamento una legislación protectora empezó la lucha de clases entre la burguesía y los obreros. La aplicación de las máquinas a la industria produjo muchos problemas sociales. Las sobrehumanos; los hombres hasta 16 horas, en deplorables condiciones de salud, vivienda y alimento. La Revolución industrial trajo un cambio brusco en la vida de millares de personas. En pocos años las ciudades doblaron su población y se rodearon de barrios pobres y tristes.

Económicas
Al subordina rse el hombre a la máquina, se convirtió también en el esclavo del sistema económico y social creado por la técnica; el trabajador es una simple
ruedecilla del gran engranaje industrial. La productividad incrementada enormemente por el nuevo sistema fabril, impulsó la búsqueda de nuevas colonias, de materias primas y de mercados en ultramar. La Revolución industrial con el enorme incremento del volumen de las mercancías producidas, estimuló el comercio, exigió la aplicación de mayores capitales, produjo mejores y mayores instituciones bancarias y crediticias, creó las sociedades anónimas, los trust; estimuló además, la formación de grandes combinaciones negocios denominados los monopolios.

Políticas
Como consecuencias de las transformaciones industriales, nació el movimiento revolucionario socialista en contra del capitalismo. Los obreros de todos los países iniciaron la política de solidaridad para obtener el control de las industrias o medios de producción.
En este siglo hicieron su aparición Carlos Marx y Federico Hengels, iniciadores del socialismo científico que promulga que la sociedad ha pasado de formas mas sencillas a formas mas evolucionadas, y que este paso se logró gracias a la lucha entre estas sus clases antagónicas.
El movimiento socialista se cristalizó en 1848 cuando apareció el “Manifiesto del partido comunista”, En 1899, al vigorizarse el movimiento socialista, fue fundada en París la Segunda Internacional Socialista con oficinas permanente en Bruselas, preconizaban la conquista pacífica de sus objetivos. Un gran sector obrero después de la Revolución Rusa estableció en 1919 la Tercera Internacional que pugnaba por la conquista violenta para establecer la dictadura del proletariado o clase obrera.

Culturales
Los resultados intelectuales de la Revolución industrial fueron notables. El individuo logró recibir información de todas partes del mundo, gracias a los nuevos medios de comunicación; se pudieron leer libros y periódicos como no había ocurrido nunca y se consiguió la implantación de la educación pública.
Numerosos hombres de ciencia se dedicaron al estudio de la electricidad, no solo en Europa sino también en Norteamérica , en donde Benjamín Franklin descubrió que las chispas del rayo y la chispa eléctrica eran manifestaciones de una misma energía.
Durante el siglo XVIII, el desarrollo de las ciencias siguió las normas establecidas en el siglo anterior; es decir el estudio de la naturaleza por medio de la observación y la experimentación. Se formaron entonces grandes centros de investigación: laboratorios, academias, museos, etc.


Crystal Palace, 1º exposición mundial, Londres, 1851

“La arquitectura es el aspecto visual de la historia...”

El Crystal Palace es, la materialización de un sueño concebido por Henry Cole y al cual se suma Alberto quien esperaba convencer a la población inglesa que el libre comercio era bueno para todos y brindaría felicidad al mundo entero, Alberto quería que más británicos conocieran sobre tecnología, industria e inversión para que existiera un concepto de que mientras mayor fuese su comercio conseguirían mayores recursos que serian idealmente mejor distribuidos en la población.
Además, es uno de los hitos que marcan el desarrollo de la tecnología en la construcción. En 1850, un grupo de poderosos comerciantes liderados por Henry Cole[10] y apoyados por Alberto[11], y la Royal Society of Arts desarrollaron la idea de una gran exposición con el fin de generar una catedral de libre comercio, para exhibir el arte y la industria del mundo. Con creaciones modernas y útiles para unir al mundo en un sueño de paz universal por medio del comercio. Secundariamente demostraría al mundo la majestuosidad de Gran Bretaña y enfatizaría el hecho de que todo el mundo esta conectado con el desarrollo industrial.



La reina Victoria I apoyo a su marido y a la Sociedad de artes otorgándoles el High Park del centro de Londres, pero algunos miembros del parlamento que no ocultaban sus reparos contra Alberto, objetaron:

* Que la exposición atraería a demasiados extranjeros[12], dando como causa también la posible propagación de enfermedades

El salón debía ser de naturaleza temporal, económica en cuanto a materiales y trabajo, fácil de mantener, de rápida erección, desmantelamiento y expansión, iluminado enteramente por el techo, construido de materiales resistentes al fuego y erguido en un área de 18 acres.
Criticaron también al edificio que en un comienzo se pensó para la exposición, pues poseía una forma de domo que les espantaba arquitectónicamente y lo encontraban ridículo
Luego, cuando se enteraron que para la edificación del salón se debían cortar una cantidad importante de árboles milenarios del parque, utilizaron la frase “salven a los árboles” con mayor cercanía de la acostumbrada.
Tras todas estas objeciones, Alberto y la reina estaban preocupados por la posible cancelación del proyecto, que para ellos representaba que el comercio internacional, pudiera acrecentar la paz mundial, pero en una reunión de la royal society of art Joseph Paxton[13], supo ganarse la confianza de los organizadores al igual que la de la Cámara de la Construcción de Londres y en diez días presentó un anteproyecto que incluía todos los detalles constructivos. Pocos días después y luego de ciertos cambios, como el aumento de un transepto abovedado, el diseño del Crystal Palace estaba listo y aprobado.

Veremos cómo el Crystal Palace aparece como un resultado a la vez innovador y sintético de su era; en el aspecto constructivo y en el aspecto conceptual, pues la arquitectura es la autobiografía del sistema económico y de las instituciones sociales.


Una interpretación política?

Existe una estrecha dependencia de la arquitectura o los movimientos arquitectónicos, con la política y esto es apreciable en la construcción del Crystal Palace, ya que de no existir la oposición de ciertos miembros del parlamento u opositores de Alberto, quienes buscaron artilugios en contra de la obra, la idea de generar un pabellón desmontable no hubiese sido necesaria pues solo se hubiese construido un edificio normal, sin la preservación de los árboles o la ocupación del Hierro que hasta ese momento se consideraba poco estético.


Una construcción de vanguardia

El primer aspecto preponderante del Crystal Palace es su aparejo constructivo. Novedoso para la Inglaterra Victoriana, el sistema constructivo utilizado e ideado por Joseph Paxton estaba prediciendo la utilización de la prefabricación y del principio estructural mismo en los años venideros.


Hay cuatro áreas en las que el Crystal Palace fue pionero:
1. la primera gran edificación auto-soportante de hierro fundido,
2. la primera en utilizar lo que hoy llamaríamos paredes de cortina de vidrio,
3. la primera estructura que contrarresta la deformación de vientos laterales, y
4. la primera construcción erguida con piezas prefabricadas.

La edificación debía llevarse a cabo en un tiempo record para la época de 17 semanas, lo que suponía una estructura de fácil manejo y montabilidad. Para esto todas las piezas debían ser prefabricadas en hierro fundido (a excepción de las canaletas del techo que eran de madera) y no debían pesar mas de una tonelada. Toda la monabilidad reposaba en la capacidad del obrero y el tamaño y peso de las partes se diseñó tomando en cuenta la mano de obra.
El vidrio que se utilizó representaba el tercio de la producción total de Inglaterra y no hubiera sido posible de producir sin la revocación del impuesto al vidrio que pesaba meses antes de la construcción.
CRYSTAL PALACE

La estructura auto soportante de hierro fundido constaba de 3 300 columnas y 24 millas de canaletas de madera que soportaban la cortina superior de vidrios de 49 por 10 pulgadas cada hoja. Además la disposición en zig-zag de las hojas permitía mayor estabilidad.
Los marcos de hierro fundido de la cortina de vidrio representaban también una novedad tecnológica debida a la presencia de tensores en cada panel prefabricado que le dan una apariencia preocupantemente contemporánea.
Pero la comodidad y rapidez del montaje reposaban en que una vez montadas cuatro columnas ya éstas estaban estables, con la ayuda de piezas de unión universal también prefabricadas en hierro fundido.
Estas uniones empataban cuatro cerchas con una columna así que con cuatro columnas y cuatro cerchas ya no se necesitaba andamios ni otros artefactos por el estilo. Mas bien se inventó un coche que corría por las cerchas y que facilitaba el trabajo de los colocadores de las hojas de vidrio y les permitía montar 19 000 paneles de vidrio en una semana.
Esta ingeniosa unión universal fue la clave para que el Crystal Palace fuera tan fácil y rápido de montar y desmontar.

CRYSTAL PALACE

El Crystal Palace estuvo listo para Julio de 1851, mes de la Gran Exposición. En 1853 fue desmontado y llevado a Sydenham Hill donde permaneció hasta 1936 año en el que un incendio lo destruyó.

CRYSTAL PALACE

Aspectos Conceptuales

No debemos olvidar que estamos en plena revolución industrial, las fuerzas industriales de Inglaterra, Alemania y Rusia son las más desarrolladas y poderosas. El comercio internacional se acrecienta a medida que es necesario importar o exportar materia prima y productos elaborados.
Entonces nace la idea de la exposición mundial en la que vemos en vitrina los adelantos de las potencias mundiales. Es un campo de batalla preeliminar y diplomático de lo que sería la Primera Guerra Mundial. Así el Crystal Palace debe demostrar la capacidad tecnológica de la Inglaterra Victoriana y también su ideología.
El Crystal Palace es una construcción meramente racionalista y racionalizada: la disposición de las columnas y demás elementos responde a un principio estructural, las dimensiones de las piezas responden a un asunto de portabilidad y ensamblaje, el armado mismo de la edificación lleva al límite al trabajador en cuanto a esfuerzo y capacidad física. Estamos empujando los límites del hombre a los de un ideal racionalizado en el que las máquinas potencializan las habilidades humanas.


Una solución en pro de la vida de los árboles

Si existe un dato que sobresale y no pertenece al aspecto constructivo es el de la inclusión en el diseño de un transepto abovedado de cristal en un diseño preeliminar totalmente racionalista.
El lugar en el que había de edificarse el Crystal Palace, Hyde Park, era una zona "suburbana" de Londres mayormente poblada por grandes árboles. Esto causó alboroto y preocupación en el Comité organizador de la feria. Ellos proponían derrumbar los 772 824 pies cuadrados (aproximadamente 19 acres) que debía ocupar el palacio y, sin mayor problema, edificar la mole. Afortunadamente, Joseph Paxton, que era un ingeniero innato pero un jardinero de profesión, solucionó la hilera de árboles de mas de quince metros de altura aumentando en su diseño un gran corredor de 72 pies de ancho por 108 pies de alto.
Este tratamiento además supone una ruptura del racionalismo para dar paso al romanticismo. Lo que para Norberg-Schultz son dos reacciones paralelas a un mismo problema. Así aparece el transepto con un estilo que, una vez mas, se adelanta a su época mostrando lo que posteriormente se llamaría Art Nouveau.

En resumen, el Crystal Palace es una edificación que abre las puertas a la arquitectura e ingeniería contemporáneas siendo el primer y gran hito de la racionalización constructiva como ingeniería y como arquitectura con un toque de sensibilidad y percepción.


Como conclusión, se puede argumentar que El Cristal Palace es una obra paradigmática, puesto que constituye un hito en lo económico, en lo social y en lo arquitectónico. Es uno de los primeros ejemplos en que la estructura constructiva asume plenamente un valor arquitectónico, porque introduce una nueva tipología edificatoria, la de las grandes instalaciones para exposiciones, que responde a la demanda de una arquitectura como medio de comunicación de masas, porque está construido sobre principios de modulación y repetición, aspectos todos que lo erigen como modelo para la producción posterior. Refleja, además, el lenguaje, el código de la época, el eclecticismo histórico, y simboliza la historicidad de su tiempo: la revolución industrial, las condiciones socioeconómicas de la Inglaterra victoriana y la confianza en las "magníficas realizaciones y progresos" de la humanidad.
No es inventada una técnica nueva con su construcción, sino que instaura un nuevo método para proyectar y realizar. La novedad es el empleo de elementos prefabricados (segmentos metálicos y planchas de vidrio) producidos en serie y llevados a la obra listos para ser utilizados. Pero, tras el interés práctico había una idea revolucionaria: servirse de materiales y técnicas de la construcción utilitaria para construir un edificio altamente representativo, hacer arquitectura con los procedimientos de la ingeniería.


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[1] Dos de los nuevos tipos de barco de guerra que contribuyeron a asegurar este predominio fueron la cañonera y el acorazado. En el tramo final de la época victoriana el Reino Unido seguía disponiendo de la mayor marina de guerra del mundo, con bases repartidas por todo el globo.
[2] A lo largo de la época victoriana la aportación en hombres a la defensa de la metrópoli y su Imperio supuso para la población del Reino un moderado esfuerzo, a pesar de la amplitud y dispersión de las posesiones coloniales: entre el 1% y el 2% de los varones formaron parte del ejército. Esta baja proporción se explica porque tanto la India como las colonias de autogobierno aportaron soldados propios.
[3] El Valle del Nilo. La ocupación británica de Egipto se produjo en 1882, propiciada por la defensa de los intereses financieros, comerciales y estratégicos (aumentados con la apertura del canal de Suez) y por el temor a una presencia francesa. Sudán, territorio vinculado a Egipto, fue controlado definitivamente en 1898, luego de un primer intento que acabó con la derrota y muerte de la expedición del general Gordon (1885) y tras rechazar las pretensiones francesas sobre la zona (incidente de Fashoda, 1898).
[4] La presencia británica en el extremo meridional de Africa se inició mucho antes, con la ocupación de la colonia holandesa de El Cabo durante las Guerras Napoleónicas (1806). Pero no hubo un verdadero interés por la zona hasta más allá de 1860, cuando se descubrieron minas de diamantes en Griqualand. Desde entonces el Reino Unido pugnó por controlar las repúblicas de Orange y Transvaal, establecidas por los colonos holandeses que marcharon de El Cabo descontentos con la administración británica. El conflicto, agravado por el descubrimiento de oro en Transvaal, la cercana presencia alemana en el Africa suroccidental y la expansión británica por iniciativa privada en Rhodesia, acabó en una costosa guerra contra las repúblicas bóers (1899-1902), integradas finalmente en la Unión Sudafricana (1910).
[5] En la guerra de Crimea (1854-1856) confluyeron la preocupación por el equilibrio europeo y la amenaza que para el control de la India podía representar el desmembramiento del Imperio otomano en beneficio de Rusia.
[6] Benjamin Disraeli, conde de Beaconsfield (1804-1881), político y escritor británico, primer ministro (1868; 1874-1880), ejerció una enorme influencia en la política de su país durante más de tres décadas y dejó una huella perdurable en el Partido Conservador.

[7] Joseph Chamberlain (1836-1914), político británico, defensor del imperialismo en política exterior y del reformismo social en política interior. Nacido en Londres el 8 de julio de 1836, comenzó a trabajar en el negocio familiar a los 16 años. En 1854 se trasladó a Birmingham, donde sus prósperas fábricas le permitieron retirarse a los 38 años con una considerable fortuna acumulada. Inició su carrera política en 1873 al ser elegido alcalde de Birmingham. Mientras desempeñaba este cargo, se llevó a cabo la demolición y reconstrucción de los barrios bajos y el Ayuntamiento asumió la administración y distribución de la red de gas y agua en la ciudad.

[8] Gran Bretaña no fue el único país que experimentó una Revolución Industrial. Los intentos de fechar ese desarrollo industrial en otros países están sujetos a fuertes controversias. No obstante, los estudiosos parecen estar de acuerdo en que Francia, Bélgica, Alemania y Estados Unidos experimentaron procesos parecidos a mediados del siglo XIX; en Suecia y Japón se produjo a finales del siglo; en Rusia y en Canadá a principios del siglo XX; en algunos países de Latinoamérica, Oriente Próximo, Asia central y meridional y parte de África a mediados del siglo XX. Cada proceso de industrialización tiene características distintas en función del país y la época.
[9] Las nuevas formas de manufacturas mecanizada llegaron a los Estados Unidos casi al mismo tiempo que a Europa continental. Finalizada la guerra de independencia, Estados Unidos era un país eminentemente agrícola (el 90% de la población era rural). Los años de 1790 a 1860, fueron decisivos para el establecimiento de la manufactura en América. Estos años vieron la creación de industrias textiles, metalúrgicas y de calzado en los Estados Unidos. Durante todo este período, la industria se mecanizó cada vez más se estableció el sistema fabril que fue remplazando gradualmente a las manufacturas domesticas propias del período colonial.
Los factores más importantes que contribuyeron al desarrollo industrial norteamericano fueron: Los importantes recursos naturales del país, la existencia de pequeños pero crecientes capitales dispuestos a emplearse en la industria y en la tendencia incontenible de los europeos, especialmente de los ingleses por intervenir en este país, la introducción de maquinaria europea, las mejoras que experimentó y los notables inventos de los americanos, el desarrollo del comercio interior, el rápido crecimiento de la población especialmente por la inmigraciones de los europeos.
La transformación de los Estados Unidos en nación industrial determinó, como en Europa, la aparición de una clase social poco conocida antes de la Revolución Industrial; el proletariado.

[10] Escritor, artista y arquitecto victoriano
[11] quien tenia una conciencia industrial bastante desarrollada
[12] de lo que se desprende una xenofobia muy patente en la época
[13] Joseph Paxton (1801-1865), ingeniero, arquitecto y paisajista inglés, Trabajó como jardinero a las órdenes de William George Cavendish (sexto duque de Devonshire) en Chatsworth, Derbyshire, y allí se inició en la construcción de grandes invernaderos, entre sus obras se encuentran numerosos jardines públicos y privados, como los de Chatsworth, el Crystal Palace y Birkenhead.


Bibliografía

Libros:

Hatje, Ursula; Historia de los estilos artísticos: Desde el renacimiento hasta el tiempo presente, Editorial ISTMO, Madrid, España, 1971.
Zevi, Bruno; Saber ver la arquitectura, Editorial Poseidón, Buenos Aires, Argentina, 1958.
Varios, Los hechos políticos del siglo XX, N°1 la “belle epoque” 1900 – 1913, Editorial Orbis, S. A; Madrid, España, 1982.
Argan, G.C. El arte moderno 1770-1970. Editorial Torres, Valencia, España, 1976.
De Fusco, R, Historia de la arquitectura contemporánea. Editorial Blume, Madrid, España,1981.
Stevenson, N, Guía visual de la pintura y la arquitectura. Editorial El País / Santillana., Madrid, España,1997.

Varios, Forjadores del mundo contemporáneo, Los 241 personajes que más han influido en la formación de nuestro mundo, Editorial Planeta S, A., Barcelona, España, 1979.
Varios; Historia universal; Editorial Gallach, Barcelona; España; 1993
Enciclopedia Microsoft Encarta 2002. 1993-2001 Microsoft Corporation.

Webs:
http://www.artehistoria.com/
http://www.arquitecturavisual.com/
http://www.proyectoyobra.com/
http://www.unitedking.co.uk/
http://www.thevictorianweb.com/

Material audiovisual:
A&E Mundo, An EMPIRES Special, Queen Victoria’s Empire, Engines of Change.

1 comentario:

Dédalus dijo...

Me parece un trabajo increíble.
Enhorabuena, de verdad.

Saludos.