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La angustia y el dolor, el placer y la muerte no son más que un proceso para existir".
"¿Qué sería de mí sin lo absurdo y lo fugaz?"

11 septiembre, 2007

fonasa, nombres y eso...


Hoy por fin he sacado o solicitado mas bien el carnet de fonasa, lo que me otorga una pequeña ayuda si es que me llegase a pasar "algo", ya saben que por lo general soy "sanita" asi que no soy de las que acuden al hospital en forma reiterada, -no voy desde los 17 años creo, cuando me medio un ataque de colon de esos recordables...- y con gracia puedo decir que desde hace mas menos 3 años, no tengo prevision, -ya que no soy carga de papá y no laburo, por lo que estaba a la deriba...- y desde hoy legalmente soy una indigente... suerte es que mi querida amiga trabaja en el consultorio y me ahorre toda la burocracia... vendito pituto!!!!.


Estaba en la típica entrega de datos y me preguntaron el nombre de mi adorado padre, que como algunos saben es conocido como Alejandro, Jano, Janito... de hecho mi madre lo conoció como Alejandro..., fueron amigos 3 años, pololearon como 2 meses, vivieron 1 año, y mi mamá, sólo se enteró del verdadero nombre de mi papi, en el registro civil, el dia 28 de mayo del 80'...


Mi abuelo contaba con una cierta originalidad, para nombrar a sus hijos... estan mis tias, Ada, Ortencia, Fedelibia, Maria y Ana, mis tios Raúl y Libio, y mi padre que fue el menor, al que le correspondio llevar el nombre de su padre, es decir, Candelario. A mi padre siempre le ha avergonzado su nombre, incluso me confeso que el cree que le afecto la personalidad, -mi padre es tan timido, que cuando va a brindar en una cena, con un publico lleno de conocidos y familiares, tartamudea... es mas tierno- de todos modos siempre le han dicho Alejandro, incluso sus hermanos, lo tratan asi, la idea era que su nombre sería Candelario Alejandro, pero a ultimo minuto a mi tata, se le ocurrio que seria mejor llamarlo Candelario Segundo... cosas de la vida, de cualquier modo, es como si mi papi viviera con un nombre "artistico"... y que solo para situaciones formales, utilizara su nombre real.


Asi hay varios casos... según mi mamá estuve a punto de llamarme Tatiana, gracias a mi padre, que me inscribio antes que ella, y me nombraron Tamara, nombre con el que me siento bien, el que no me gusta es mi segundo nombre, no porque suene mal, sino que siento que es muy típico de mi generación... (Andrea).


De cualquier forma, como le decia a la Ale, hay que hacerle caso a Shakespeare... o a Julieta mas bien...

Julieta: Romeo, Romeo...¿Por qué eres tú Romeo?... Reniega de tu padre, abjura de tu nombre, y si no quieres hacer eso, jura que me amarás, y yo cesaré de ser Julieta Capuleto (...) Tú no eres mi enemigo; lo es tu nombre, tu nombre solo (...) Demos a una rosa otro nombre, y no por ello dejará de agradarnos; su perfume o será por eso menos suave.

Luego, para hacer algo de tiempo me meti a inter... para ver mi mail, y me llega este articulo de libros en red... que encontre muy divertido comopara no postearlo aca...

En su poema "El Golem", Jorge Luis Borges recuerda la postura de Platón en su diálogo Cratilo:

Si (como el griego afirma en el Cratilo)
El nombre es arquetipo de la cosa,
En las letras de rosa está la rosa
Y todo el Nilo en la palabra Nilo.


Respecto de si los nombres son motivados o convencionales. Si tomamos la tesis platónica y la llevamos al extremo, los habitantes de cierto pueblo ecuatoriano tendrán muchas explicaciones que dar.

Chone, localidad de 20 000 almas en el interior de Ecuador -llamada por los lugareños, ya veremos cuán acertadamente, "la capital de los nombres raros"-, alberga habitantes con nombres de pila tan inesperados como Frank Sinatra, Alí Babá, Burger King, Lincoln, Stalin, Puro Aguardiente, Vick Vaporup o Land Rover.

Desde personajes históricos hasta marcas comerciales de los rubros más diversos, pasando por resultados de partidos de fútbol y bebidas predilectas, los padres de estos individuos han ejercitado su capacidad imaginativa a la hora de rellenar los documentos de identidad de sus recién nacidos. Los hijos lo agradecen, si recibieron un buen nombre en gracia o si les gusta dar la nota. O reniegan de la herencia, si fue Stalin lo que les tocó en suerte o si padecen de por vida la obligación de hacer propaganda gratuita de un producto como el Alka Seltzer. En el pueblo, se oyen nombres etéreos y espirituales, como Semiencanto, Querido Ecuador y Arcángel Gabriel Salvador. Y, también, decididamente carnales, como Venus Lollobrigida o Everguito Coito.

Ningún lugar fue tan lejos en esto de poner nombres extravagantes como esta región del Ecuador. Pero tampoco es el único lugar del mundo que explora apelativos inauditos. En Argentina, se están poniendo de moda muchas denominaciones sacadas del cine y del deporte, como Xuxa, Nemo, Jordan, Viggo, Aladdino y Jet. El Registro Civil de la Ciudad de Buenos Aires aceptó en el último tiempo nombres como Abbot, Dakota, Gallagher, Ídola, Jackson, Napoleón, Radcliffe y Poppy (¿que no era un nombre para perros?).

Venezuela, por su parte, trata de prohibir -mediante un proyecto de ley en curso- nombres que resulten ridículos, agravantes o que sean extraños al idioma español, como Hitler, Makgiber, Yuvifred, Genghis Khan o Backstreet Boys. Todo para "preservar el equilibrio y desarrollo integral del niño, niña o adolescente".

Recientemente, salió la noticia de que una pareja neozelandesa llamará a su hijo Superman como protesta porque no les permitieron que quedara registrado como 4Real (DVerdad, podría traducirse). "El nombre tiene que ser una secuencia de letras", argumentó el funcionario de turno. Habían decidido llamarlo así tras verlo por primera vez en una ecografía porque, dijeron, entonces se dieron cuenta de que su bebé era "de verdad".

Y esto por sólo hablar de primeros nombres. Porque, si ampliamos a la combinación de nombres con apellidos, ya la cuestión parece un designio divino. En España, aseguran que existe una Juana Madruga Mogollón y en Uruguay -entre cientos de Maracanazos, en homenaje a la victoria que Uruguay le arrebató a la selección brasileña en suelo carioca, en el Mundial de 1950- existe la leyenda de una mujer que se llama, entre el apellido de soltera y apellido de casada, Pascualina Masa de Tarta.

Y podríamos seguir con las asociaciones significativas que a veces se dan entre los nombres y las profesiones. Aquí conocemos un veterinario con el respetable apelativo de Dr. Pelagati, y una autora de libros de autoayuda, que responde al nombre y al apellido de Tara Depre.

Seguro que alguno conoce más nombres insólitos para compartir. O apellidos que se ajusten como un guante a la profesión. O combinaciones de nombre y apellido que ni de casualidad darían tan a medida.

4 comentarios:

eduardo waghorn dijo...

Pienso que eres una persona muy expresiva y comunicativa...entonces eres generosa con tus lectores, lo que es de agradecer.

Cómo llegué acá? Ni yo lo sé, pura casualidad!!

Buenísimo tu blog.
Un abrazo de Santiago!

Tam dijo...

gracias por comentar

Anónimo dijo...

hola, mi nombre es francisca y llegué a tu blog buscando como diablos ser voluntaria para oxfam en chile y encontré un foro medio abandonado (bien abandonado la verdad) y como quedé con las ganas vine a parar acá para ver si podías decirme q pasó con la idea,pq si aun existen, me encantaría participar. por favor, responde. gracias.

barroco austral dijo...

mira el otro dia en you tube (perdona se que tienes asuntos pendientes con ellos) vi documental sobre el canto de las ballenas me impregnado -en eso que existe en mi- que hay algo en los nosotros de ese canto ancestral, que en estas dos especies que hoy avanzan paralelas en momentos estuvieron juntas en el lenguaje, ese misterio que nombrar algo esta tambien en el canto de las ballenas....o sera a la inversa.